Al final de la página o en siguiente encale está habilitado un acceso a la Base de datos de Objetos robados de la Guardia Civil e INTERPOL.

lunes, 7 de julio de 2014

Aparecen pintadas en las ermitas de Santo Toribio (Cantabria)


El arreglo de las ermitas de Santo Toribio costará "varios miles de euros"


El Gobierno de Cantabria va a intervenir "de urgencia" para eliminar las pintadas con símbolos nazis, lo que costará "varios miles de euros" porque no se puede hacer con métodos normales y habrá que contratar a una restauradora.
Según el director general de Cultura, Joaquín Solanas, el Ejecutivo regional ya ha procedido a interponer una denuncia por este "vandalismo absurdo", para ver si así se logra que a "la persona o grupo" que ha hecho esas pintadas en este Bien de Interés Cultural desde 1958 "les entra un poco el miedo".
Solanas ha indicado que las pintadas son parecidas a otras que aparecieron en un edificio propiedad del Gobierno en Cartes, por lo que ha opinado que "el problema es que se ha extendido" a Liébana. "No sabemos si lo ha hecho una persona o un grupo, o si hay un efecto de imitación, pero no tiene ningún sentido porque además no hay ninguna pretensión artística ni de denuncia, es un absurdo", ha dicho.

Símbolos nazis
Las pinturas con simbología nazi (que parecen precisamente protestar contra esa ideología) aparecieron ayer en las ermitas de Santo Toribio, atentando gravemente contra el patrimonio histórico de Liébana. En el muro de la torre de la ermita de Santa Catalina, al igual que en la espadaña de finales del siglo XII o principios del XIII, alguien ha dibujado una figura similar a las del ‘come cocos’ a punto de morder una esvástica, un símbolo milenario de ciertas culturas orientales que se convirtió en emblema de la Alemania nazi. Existe un graffiti que circula por Internet y que maneja la misma simbología bajo el título ‘Cuando Pacman devoró el fascismo’. El autor –o autores– de los daños pintó, también, todos los paneles del Centro de Interpretación de las ermitas del entorno.
La Cueva Santa fue el otro punto donde se detuvo el ‘pintor’. Es una ermita pseudorrupestre edificada en la ladera norte de La Viorna. Aquí la entrada, una de las partes más valiosas de la edificación, ha sido la más dañada. También el acceso desde la misma a lo que en la antigüedad fue una capilla colocada encima de la cueva.