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martes, 19 de noviembre de 2013

La Catedral de Santiago de Compostela veta el acceso con mochila y bastón


Siguiendo los consejos de Patrimonio Cultural, prohíbe de forma definitiva la entrada con bultos

Según los expertos, interfieren en los flujos de movimientos y dañan el templo



Ni mochilas, ni bolsos grandes, ni carritos de bebé. Son algunas de las exigencias que debe cumplir el que accede a la Alhambra de Granada, el monumento más visitado de España gracias a los algo más de dos millones de personas que recibe cada año. Tampoco la mezquita de Córdoba o la catedral de Burgos –en pleno Camino Francés– permiten la entrada con objetos voluminosos. La basílica compostelana ha decidido seguir sus pasos y, aunque eventualmente ha vetado la entrada con bultos, la prohibición ya es a día de hoy irreversible. Aunque su puesta en práctica se ha ido dilatando en el tiempo, es una de las medidas que figura en el Plan de Seguridad y Conservación del templo que se viene desarrollando desde meses atrás.
La seo ha preferido, sin embargo, esperar a la temporada baja y disponer así de un margen para experimentar, detectar posibles dificultades y corregirlas en caso de que fuera necesario, explican fuentes de la basílica. Santuario de peregrinación universal, las nuevas normas de seguridad obligarán a ajustar los cuatro accesos: Obradoiro, Acibechería, Praterías y Pórtico Real (actual entrada a la tienda). La Puerta Santa solo se utiliza en los Años Santos. Tal y como ha advertido el Instituto de Patrimonio Cultural Español al Cabildo, los bultos tienen que desaparecer del monumento tanto por motivos de seguridad como de conservación. En opinión de los expertos, la presencia de objetos voluminosos interfiere en los flujos de movimientos de las personas en el interior de la Catedral. Algo que supone un gran peligro en caso de alarma o evacuación, sobre todo en los meses de verano cuando la afluencia de visitantes se dispara. "Está demostrado que los bultos dañan el patrimonio", recuerdan desde el templo. Es decir, apoyar una mochila en una columna tiene sus consecuencias, tanto por el desgaste que paulatinamente pueda producir en la piedra como por la humedad que pueden contener los propios objetos.