Al final de la página o en siguiente encale está habilitado un acceso a la Base de datos de Objetos robados de la Guardia Civil e INTERPOL.

martes, 19 de marzo de 2013

FBI identifica a los autores de un robo cometido hace 23 años en un museo de Boston



El delito, ha prescrito y los ladrones, que entraron disfrazados de policías y se llevaron obras de arte valoradas en 385 millones de dólares, ya no pueden ser detenidos.

El FBI ha identificado a los autores de un audaz robo cometido en un museo de Boston en 1990 cuyo fabuloso botín, estimado en más de 385 millones de euros, nunca fue recuperado. Un total de 13 obras de arte, entre ellas pinturas de los maestros holandeses Rembrandt y Vermeer, fueron robadas del museo Isabella Stewart Gardner de Boston.

Responsables del FBI señalaron el lunes que creen «haber determinado dónde fueron transportadas las obras de artes robadas en los años que siguieron al robo y saber la identidad de los ladrones».«Hemos identificado a los autores, que son miembros de una organización criminal con sede en los estados del centro del Atlántico (Nueva York, Nueva Jersey y Pensilvania) y Nueva Inglaterra (noreste de EEUU)», afirmó el detective del FBI, Richard DesLauriers, en una conferencia de prensa. Sin embargo, el delito ha prescrito y sus autores ya no pueden ser detenidos por ese crimen, precisó la fiscal federal Carmen Ortíz. Solo quienes estén en posesión de los objetos robados podrían ser acusados.

Richard DesLauriers explicó que las obras en cuestión, valoradas en más de 385 millones de euros, fueron trasladadas tras el famoso robo a Connecticut (también noreste) y a la región de Filadelfia, en Pensilvania, donde fueron «puestas a la venta» unos diez años atrás. A partir de ese momento, la pista se perdió y por ello el responsable del FBI lanzó un nuevo llamado al público para brindar cualquier información que pueda ayudar a los investigadores. El museo sigue ofreciendo una recompensa de caso 4 millones de euros.

El golpe del 18 de marzo de 1990 en el museo de Boston fue simple e increíblemente eficaz, ya que los dos ladrones, disfrazados de policías, entraron al museo una vez cerrado, asegurando que respondían a una llamada de emergencia. Una vez allí, redujeron a los guardias de seguridad y recorrieron las galerías del museo a su antojo robando las obras que quisieron, entre ellas tres Rembrandt, un Vermeer (pintor del que solo se conocen 34 obras), tres dibujos de Degas y un cuadro de Monet, según el relato de la institución.