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sábado, 1 de diciembre de 2012

«Castilla y León ha perdido patrimonio por su gran extensión y la despoblación»



Andrés Martín Ludeña afronta en Ávila su último evento como presidente de la Asociación para la Protección del Patrimonio Histórico Protecturi. Se trata del tercer congreso del citado colectivo, un encuentro celebrado ayer y hoy en la Escuela de Policía bajo el lema 'Un paso más'. El objetivo es que se convierta en «un faro que muestre hacia dónde camina» el sector en las próximas décadas. En cualquier caso, Martín Ludeña tiene claro que ese futuro pasa por involucrar a toda la sociedad en la defensa de los bienes patrimoniales.
–¿Por qué han elegido Castilla y León, y concretamente Ávila, para celebrar este congreso nacional?
–Ávila es una ciudad Patrimonio de la Humanidad que tiene un conjunto de bienes históricos y patrimoniales impresionante. Castilla y León es la comunidad autónoma de España que más bienes culturales atesora, además de tener una historia amplísima en la protección de su patrimonio. Pero, sobre todo, elegimos este escenario porque aquí esta la Escuela de Policía. Nuestra asociación inicialmente nació solamente formada por directores de seguridad de museos. Pero, tras dos años de travesía, entendimos que la protección es mucho más importante que la seguridad. Me refiero a inventariar, restaurar, conservar, documentar… todos esos trabajos que son imprescindibles y transversales a la seguridad. Por lo tanto, debemos abrir los brazos y acoger a todos.
–¿Qué nivel tiene Castilla y León y España en esa «protección», entendida en el más amplio sentido de la palabra?
–En nuestro país hay cuatro comunidades autónomas que tienen un patrimonio cultural impresionante: Castilla y León, Andalucía, Extremadura y Cataluña. Todas ellas tienen planes específicos y se han dotado de instrumentos para desarrollar sus características concretas. Quizás la que más ha sufrido el castigo y el rigor de la pérdida de patrimonio es Castilla y León porque es tremendamente extensa y, además, tiene un coeficiente de población muy bajo. Por este motivo, gran parte del patrimonio queda a expensas de los tiempos de respuesta de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado o de los sistemas de protección que establezcan las autoridades públicas. El problema es que los recursos que se necesitan son inmensos y aquí es donde toca establecer mecanismos de trabajo. La Consejería de Cultura y Turismo de Castilla y León está trabajando muy seriamente y con un modelo muy eficiente, basado en desarrollar protocolos de colaboración entre iglesia, autoridades y fuerzas de seguridad. Otras comunidades autónomas podían mirar, aprender e implantar este sistema en sus territorios.
–Cuando el patrimonio está muy diseminado por lugares con escasa población, algo que ocurre en Castilla y León, ¿es mejor musealizarlo o dejar que permanezca en su entorno?
–Es la eterna batalla. Hay muchas teorías que defienden que un gran número de piezas de arte se han creado expresamente para un lugar y si se desubican pierden parte de su razón de ser. Además, empobrecemos esos sitios. Bajo ese punto de vista, se apuesta por establecer sistemas de alerta temprana que permitan una protección in situ. Otros planteamientos señalan que esto es inviable y lo que procede es musealizar. Las propias leyes de protección y custodia del patrimonio eclesiástico hablan de que las iglesias deben tener estrictamente los elementos dedicados al culto y que todo lo demás debe ser trasladado a los museos diocesanos para poder garantizar su protección. Es un discurso difícil de responder. En mi opinión, hay que considerar pieza a pieza y no se pueden hacer generalidades al respecto.
–La protección del patrimonio es un tema de actualidad tras sucesos como el robo del 'Códice Calixtino' o la restauración del 'Ecce Homo' de la localidad zaragozana de Borja. ¿Qué opina de estos casos?
–El 'Códice Calixtino' es la materialización de una amenaza cierta que existe en muchas iglesias y catedrales españolas. Cuando se produce un hurto de esa naturaleza es porque se dan dos circunstancias: el delincuente que lo hace tiene ocasión y, además, es personal de confianza. Son hurtos al descuido, lo que demuestra que o bien nos relajamos porque nunca pasa nada, o bien no tenemos ningún procedimiento de custodia correcto. El caso del 'Ecce Homo' es algo totalmente diferente. Partimos de una pieza de escaso valor y de una persona que actuó de buena fe. Aquello se les fue de las manos y se convirtió en una payasada y motivo de mofa sobre la protección del patrimonio que se hace en España. No es verdad, la pieza no era tan valiosa. El problema es que hemos salido a los medios de comunicación por un tema absolutamente desagradable. Y eso hace mucho daño reputacional.
–La recuperación del patrimonio histórico de Lorca tras el terremoto es otro de los asuntos que se ha abordado en el Congreso de Protecturi. El reto es grande en este caso.
–En este congreso han intervenido los responsables del patrimonio de Lorca y reconocían que se les había olvidado contemplar el plan de salvamento del patrimonio histórico. Es un ejercicio de absoluta sinceridad y de lecciones aprendidas. Lo que hemos aprendido en España es que cuando se hacen los planes para situaciones catastróficas hay que tener un plan de salvamento del patrimonio histórico. Igual que se moviliza Protección Civil, Policía y Ejército, hay que activar un equipo de respuesta temprana para salvar las obras. Y a raíz de Lorca, se está empezando a trabajar en este modelo.