Al final de la página o en siguiente encale está habilitado un acceso a la Base de datos de Objetos robados de la Guardia Civil e INTERPOL.

domingo, 2 de febrero de 2014

Un ánfora medieval y piezas de hace 2.300 años, entre el material expoliado en Menorca


El Consell cataloga a petición de la Guardia Civil unas 60 piezas extraídas del fondo marino insular de las 200 incautadas en el marco de la ‘operación Circinus’, que se saldó con cuatro detenidos en Menorca




Unas 60 de las 200 piezas recuperadas por la Guardia Civil en el marco de la operación ‘Circinus’ contra una red dedicada al expolio arqueológico submarino en las costas catalanas y de Balears son de Menorca. Entre ellas, según informaron ayer fuentes del Consell Insular, se han catalogado desde un ánfora medieval, muy valiosa por su rareza, hasta fragmentos de los siglos IV y III antes de Cristo.

El departamento de Patrimonio del Consell, que custodia el material, ha remitido un informe a la Guardia Civil en el que se detalla la catalogación de las piezas supuestamente sustraídas en aguas menorquinas por una red  que fue desmantelada a finales de septiembre del año pasado, en una operación que supuso la detención de diez personas, cuatro de ellas (dos pescadores, un arqueólogo y otro individuo) en la Isla.

La mismas fuentes aseguraron ayer que la mayoría de las piezas son fragmentos con poco valor, aunque entre los materiales se encuentran cuatro piezas enteras que sí podrían adquirir un precio considerable en el mercado negro. El abanico temporal de los objetos es muy grande y va desde la prehistoria hasta el siglo XIX. Una de las piezas más curiosas es una pequeña campana de barco de bronce del siglo XIX. El caso está en manos del Juzgado de Instrucción número 1 de la Bisbal de l’Empordà y el Consell desconoce si las piezas que ahora custodia terminarán pasando a formar parte de su patrimonio.

La operación arrancó cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de que una fundación privada, que se publicitaba en internet como entidad sin ánimo de lucro dedicada a la investigación y exploración submarina, podía estar extrayendo restos arqueológicos de pecios submarinos sin autorización de las autoridades.

La trama contaba con la ayuda de dos embarcaciones de 18 y 23,8 metros de eslora que estaban amarradas en los puertos de Roses (Gerona) y Mataró (Barcelona). Las barcas ‘Bon Geni’ y ‘Pigall’, que fueron incautadas, estaban equipadas con sofisticados materiales técnicos que se emplean para las prospecciones y la extracción de los bienes localizados. Asimismo, los responsables de la trama contaban con la ayuda de al menos cinco pescadores (dos de ellos fueron detenidos en Menorca), que se encargaban de dar aviso de cualquier hallazgo casual a sus socios. Entre el material incautado por la Guardia Civil se hallan ánforas, vasijas y platos, así como un compás de navegación, cartas de navegación y sistemas informáticos. 


Fuente: Menorca