El Gobierno aragonés no da por perdidos los cascos celtibéricos presuntamente expoliados en un yacimiento arqueológico en Aranda de Moncayo (Zaragoza), trasladados ilegalmente a Alemania en los años ochenta y vendidos a coleccionistas privados.
Así lo ha asegurado a Efe el director general de Patrimonio Cultural del Gobierno aragonés, Javier Callizo, quien ha confirmado el inicio de contactos con el Ministerio de Educación y Cultura, el pasado mes de enero, para tratar de estudiar la posibilidad de reabrir el asunto.
Callizo ha explicado que el objeto de estos contactos es hallar un "resquicio" que permita poner en manos de la fiscalía un litigio legal contra la administración alemana que fue archivado de forma provisional a principios de año por el Juzgado de Instrucción nº 35 de Madrid al no poder acreditar el Ministerio de Cultura la procedencia de los cascos.
El archivo de la causa fue comunicado al Gobierno aragonés a principios de año desde la Brigada de Patrimonio Histórico, lo que motivó el inicio de conversaciones con el Ministerio de Educación y Cultura encaminadas a la búsqueda de una posible solución alternativa a las gestiones ya realizadas.
Según el responsable político, las dificultades derivadas de acreditar el origen de unas piezas arqueológicas que fueron sacadas de España por un grupo de expoliadores sin identificar, es el principal escollo de "difícil solución".
Callizo, tras insistir en que el Gobierno aragonés no da "por perdido" el caso, ha añadido que estas dificultades fueron las que llevaron a la justicia alemana a desestimar una petición de la Interpol de paralización de la subasta de los cascos.
La voz de alerta del presunto expolio fue dada en 1992 por el arqueólogo alemán Michael Müller-Karpen, quien denunció la venta de los cascos a un coleccionista privado de su misma nacionalidad.
Fuente: ABC
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