Al final de la página o en siguiente encale está habilitado un acceso a la Base de datos de Objetos robados de la Guardia Civil e INTERPOL.

viernes, 31 de enero de 2014

El arte no es para criminales


El primer mito que derriban los especialistas de la Brigada de Patrimonio Histórico de la UDEV Central es el de que en España se roban muchas obras de arte. " La situación no es tan alarmante . Ni siquiera alarmante", nos explica un mando policial. Los datos así lo reflejan: desde 2007, el número de robos de obras en nuestro país ha ido cayendo. Intervienen varios factores: la casi inexistencia de ladrones especializados en este género (muchas veces no saben ni lo que están robando); la dificultad de llevarse algo de unos locales que suelen estar muy protegidos (ni siquiera se pasa por la cabeza que algo así pudiera ocurrir en El Prado, el Thyssen o el Reina Sofía); pero también lo complicadísimo que es colocar en el mercado negro este género. 

Cuando se produce un caso, los datos de las obras y sus fotos se introducen en la base especializada de datos de la Policía Nacional, bautizada "Dulcinea" , en la de Interpol y en la red de anticuarios españoles. 

Veamos un caso consumado y reciente: un anticuario pidió un permiso al Ministerio de Cultura para sacar de España una cruz procesional del siglo XVI , valorada en 80.000 euros, de un metro de alto por 0,60 de ancho. El Ministerio identificó la pieza y comprobó que estaba localizada en una parroquia de Corral de Ayllón (Segovia). Y allí seguía.

"Maquillaje" de copias La Diócesis llevaba a restaurar sus piezas a un orfebre de la zona. Al parecer, éste la restauró, pero también realizó dos o tres copias. A través de un especialista madrileño, consiguió "maquillar" los papeles de las falsificadas. Han sido detenidas varias personas de distintas provincias. Al menos, había colocado dos copias. 

El trabajo es incesante en esta Brigada. Los agentes no faltan a las más importantes ferias de arte. Acuden antes de que se abran al público. Visitan "stand" por "stand" ; observan cada una de las obras que se exponen o que se van a vender; toman fotografías; cuando recelan de alguna pieza o creen recordar que figura como robada, acuden a la base de datos para confirmar sus sospechas. Gracias a cotejos de esa índole, se han recuperado valiosas muestras de arte de todo tipo. Se han esclarecido robos de hace 35 años.


Fuente: Entornointeligente