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miércoles, 18 de diciembre de 2013

Los ladrones asaltan las iglesias de Santa Eulalia, Peque, Molezuelas y Muelas (Zamora)


La Guardia Civil investiga el robo perpetrado en los cuatro templos durante la noche del viernes, a los que accedieron los autores en busca de dinero



La Guardia Civil investiga el asalto a cuatro iglesias de la comarca de Carballeda, en la noche del pasado viernes, donde los autores trataron de hacerse con el dinero existente en interior de los templos. En una sola noche fueron asaltadas las iglesias de Santa Eulalia de Rionegro, Peque, Molezuelas y Muelas de los Caballeros.
Los vecinos de Santa Eulalia del Rionegro se apresuraron ayer a colocar en el altar mayor la imagen de la patrona del pueblo tras una noche azarosa para una banda de ladrones que recorrió la zona. Los vecinos prevenían de esta manera, o al menos intentaban ponérselo difícil a los asaltantes en el caso de volver, por sí tenían la tentación de llevarse la imagen de Santa Eulalia. La pasada semana, y con motivo de la fiesta local, la imagen ha permanecido en la nave del templo sobre sus andas, cerca de sus devotos. Los vecinos recogían los enseres del templo después de que la Guardia Civil y el párroco Manuel Benavides revisaran la iglesia.
La pequeña parroquia de Santa Eulalia fue una de las cuatro forzadas y robadas en la noche del viernes al sábado, junto con la de Molezuelas de la Carballeda, Peque y Muelas de los Caballeros, todas ellas en un eje vial seguido por los ladrones, la carretera desde la Nacional 525 desde Santa Eulalia hasta el límite con la provincia de León.
Los delincuentes, aparentemente, solo querían el dinero de los cepillos, limosneros y de los lampadarios; y, a ser posible, a toda prisa.
El lampadario estaba abierto y vacío, el limosnero abierto y los cestillos de Santa Eulalia por los suelos, aunque en uno de ellos dejaron más de dos euros y medio, y no precisamente como donativo desinteresados sino por la celeridad con que parece ser revisaron los escasos caudales de los templos. Las iglesias están en la soledad por la ausencia de vecinos que puedan andar al tanto de desconocidos que rondan los pueblos. Por ello nadie se enteró de lo ocurrido hasta la mañana de ayer cuando los primeros vecinos se acercaron a la puerta de la iglesia con motivo del típico paseo del día.
Las cerraduras de los templos de Molezuelas de la Carballeda, de Peque y Muelas de los Caballeros corrieron la misma suerte y fueron reventadas en busca de los limosneros. En Peque una vecina explicaba que los ladrones iban preparados «porque realizaron un pequeño agujero y luego hicieron saltar la cerradura», como también se pudo comprobar en el resto de las iglesias. Revisado el templo, otro de los vecinos afirmaba que «no habían tocado nada». Tal vez algún ruido hiciera desistir a los asaltantes de alargar el rebusco en la iglesia.
A las 10 de la mañana eran los propios vecinos de Peque los que llamaban al párroco Jesús Prieto, para darle la noticia. Era un día especial y señalado porque hoy el párroco se despide de su feligresía, tras tres años en las parroquias vecinas, por ser trasladado a su pueblo natal de Truchas. Tras este aviso, el padre llamó ya con preocupación al resto de las iglesias para que los vecinos miraran a ver si había desperfectos y alguien había entrado. Hubo una cierta suerte porque la pasada semana el sacerdote recogió el poco dinero de las iglesias que atiende, 9 en total de la Cabrera de León, Sanabria y los Valles, para dejar las cuentas de las parroquias listas para el párroco entrante. Por eso, en la mayoría de las iglesias no había dinero. El botín fue desigual y más bien escaso, mientras que en Molezuelas de la Carballeda los ladrones se llevaban unos 200 euros de donativos del cestillo y las velas.
Los ladrones no encontraron nada de calderilla o al menos no les dio tiempo a cogerla en Peque y Muelas de los Caballeros. En Muelas parece ser que algún ruido les pudo hacer desistir de consumar el robo porque alguno de los limosneros quedó sin registrar, con una pequeña cantidad de monedas. La Guardia Civil ha abierto una investigación tras las denuncias de los párrocos. La investigación podría centrarse en varias personas que recorrieron algunos de los pueblos con el pretexto de que querían comprar casas. La preocupación por la desprotección de los pequeños templos corría ayer de manera apresurada, de pueblo en pueblo, desde Carballeda hasta Sanabria.